El tipo está tomando un descanso fuera cuando su colega, de traje impecable y sonrisa dentuda, le invita a acompañarle dentro. Con la puerta cerrada y las persianas bajadas, comienzan su juego favorito: juego de rol 100% adulto, 200% consentido. Él cae de rodillas, con la corbata aún alrededor del cuello, y se mete la polla de su superior en la boca con una pasión que hace temblar las paredes: garganta profunda, gemidos roncos, ojos brillantes de placer. Luego se da la vuelta sobre el escritorio, con los pantalones por los tobillos... Su amigo no tarda en responder: alterna potentes lamidas y consoladores XXL, cada embestida provoca gemidos de placer. La mesa tiembla, las carpetas vuelan... ¡y ellos disfrutan!